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Editorial
Hay que arrimar el hombro
Como
todos los años, la cena de hermandad y la asamblea general de la
Asociación, de las que el lector tiene amplia información en este número,
han servido para que los asociados se reúnan, se saluden e intercambien
impresiones. Siempre es muy positivo el intercambio de pareceres para que
un proyecto avance en la dirección adecuada y si, además, se hace
alrededor de una mesa espléndidamente servida, miel sobre hojuelas.
Pero
sería caer en un tremendo error el que la gente sólo se acuerde de la
Asociación a la hora de pagar las cuotas y por esta cena. Este esfuerzo
significa algo más. Y para algo más que servir de excusa o pretexto para
cenar una vez al año con los colegas. Supone un excelente medio para
defender los intereses de todos –TODOS- los profesionales del sector, sean
o no asociados y un vehículo de comunicación entre ellos de extraordinaria
eficacia. No es lógico, ni tampoco justo –y diría que tampoco inteligente-
darle la espalda e ignorarla. La Asociación trabaja por el bien de todos y
todos deberían apoyarla y aportar su granito de arena para que aquella
tenga más medios para que se influencia sea mayor y crezca su capacidad
para solucionar los problemas que surjan en torno a los asociados y al
sector.
También con motivo de esta cena suelen llegar muchísimos telegramas y
felicitaciones de asociaciones de otras provincias a las que, a la vez que
se le agradece el saludo y el recuerdo, hay que repetirles que la unión
hace la fuerza y que, ahora más que nunca –cuando el proceso para la
aprobación de la nueva normativa para la venta de prensa y revistas entra
en su fase decisiva- es cuando hay que hacer causa común y apoyar sin
reservas este proyecto que va a beneficiar a todos. Ahora es cuando hay
que arrimar el hombro y de verdad. No olvidemos que el éxito no es sino
insistencia.
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