Valencia, 16 mayo de 2018.

En esta ocasión queremos transcribir íntegramente uno de los párrafos del artículo que el humorista gráfico José María Nieto ha titulado “LAS SOMBRAS” y que ha publicado recientemente en el periódico ABC:

“Se están cerrando uno tras otro los quioscos del centro de nuestras ciudades, es verdad. No es un secreto, pero tampoco es algo de lo que nos guste hablar a la gente de la prensa, de manera que esta tragedia pasa bastante desapercibida.

Se dice que los periódicos no desaparecerán, sino que se adaptarán a la realidad tecnológica; que el periodismo no depende del soporte, sino del rigor y la credibilidad, etcétera, etcétera. Es posible, pero yo tengo ya tomada mi decisión: seguiré comprando periódicos de papel mientras haya un solo quiosco abierto al que pueda ir cada mañana. Y cuando llegue el día en que el último baje la persiana para siempre me aseguraré de estar allí.

Ese día me haré con un ejemplar de todos los diarios; los locales y los nacionales; los económicos y los deportivos. Me llevaré a casa ese legajo de libertad y recortaré pacientemente cada artículo, cada columna, cada crónica de fútbol o de toros; cada entrevista, carta al director y cada necrológica; y hasta los crucigramas y las viñetas de humor gráfico, y guardaré todos esos recortes doblados cuidadosamente, como tesoros entre las páginas de los libros, los cajones, los altillos oscuros, donde las letras duerman su esperanzado sueño de sombras, esa corporeidad de tinta y celulosa donde la lengua inventa su infinito.”

Efectivamente esta tragedia pasa bastante desapercibida, y lo que es peor, “ignorada”, por la gran mayoría de las partes, responsables de acciones encaminadas a que esta circunstancia sea una realidad irreversible.

Prácticamente seguimos donde estábamos, La Comisión Nacional creada el pasado verano por “todas” las Asociaciones Profesionales de Vendedores de Prensa de nuestro país es, desde entonces, la encargada de las relaciones y negociaciones que se llevan a cabo entre los Vendedores de Prensa, Editores y Distribuidores de nuestro país, negociaciones lentas y costosas donde en ocasiones la Comisión tiene que velar para que no se produzcan retrocesos en el sector, en vez de aprobar progresos.