|
La pregunta que se
hacen
más de 40.000 quioscos en España
¿Por qué en los bares sí
y en los quioscos no?

Ana Valle Moya
Tal y como estaba
previsto, la «Ley
antitabaco»
ha sido aprobada. Se supone que muchos ciudadanos dejarán de fumar debido
a la presión que esta ley va a producir. También está muy claro que los
quioscos de toda España dejarán de percibir unos significativos ingresos
en el balance de su economía debido a la prohibición de su venta. Por eso,
a nosotros, nos gusta definir esta ley como
«Ley
antiquiosco».
¿Que por qué? Muy
sencillo, porque durante todo el proceso de alegaciones, diálogos,
aportaciones, enmiendas y demás entretenimientos en el que han participado
tanto los representantes del Gobierno como los distintos agentes
implicados en la aplicación y efectos de la ley, a todo el mundo se le ha
tenido en cuenta y se han valorado muchos aspectos, todos... menos los que
afectan al quiosco tradicional.
Parece ser que a todos,
consumidores, hostelería, empresas públicas y privadas, sectores médico y
farmacéutico... todo el mundo, en mayor o en menor medida, ha sido tenido
en cuenta y han podido introducir alguna que otra variación al texto
inicial de la ley. Todo el mundo tenía algo que decir y su opinión era
importante. A lo que se ve, todo el mundo... menos los quioscos.
Uno de los más
importantes canales de distribución del tabaco, como tradicionalmente es
el quiosco de prensa, ha sido literalmente barrido de la oferta comercial
que el ciudadano conocía. El consumidor de tabaco encontrará, a partir de
ahora, más dificultades en adquirir este producto y ello le conllevará
incomodidades y perjuicios. Pero el que realmente va a soportar este
cambio, el auténtico perjudicado de esta ley, es el canal de distribución
al que se le ha prohibido su venta; es decir, el quiosco.
Los bares y
restaurantes tienen alternativas para continuar su venta y consumo
(separación de espacios, opción de «fumador»
o «no
fumador»),
así como las salas de fiesta, hoteles y locales de juego. Aquí parece que
todo el mundo cuenta... menos los quioscos. A nosotros nos han clavado un
«cero
patatero».
Ni alternativas, ni modalidades, ni plazos, ni nada.
Ana Valle Moya
[Presidenta]
[martes 10 de enero de 2006]
.

|