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Compañeros: el futuro
ya está aquí

José Miguel Sánchez
La circular de la Junta
Directiva de la Asociación Profesional de Vendedores de Prensa de Valencia
y Provincia (APVPVP), de la que se dio cuenta elkiosco.info el
pasado 11 de marzo, referente a un nuevo sistema de recarga que requerirá
que los puntos de venta no sólo estén informatizados, sino con conexión a
Internet, viene a confirmar lo que vengo diciendo no de ayer ni de antes
de ayer, sino desde hace algunos años ya.
Durante ese dilatado
período de tiempo he sostenido ―con palabras y con hechos― la idea de que
la informatización de los quioscos era una necesidad y, mucho más que eso,
una necesidad urgente.
Desde mi modesto radio
de acción, además, he tratado de combatir un concepto bastante absurdo
pero que, por desgracia, había calado entre algunos compañeros: eso de que
la informática era un «mal necesario» que, además, podía, de una u otra
manera, eludirse.
Pues bien, una vez más
me ratifico en la idea contraria. Ni la informática es un «mal necesario»
ni, como consecuencia de la citada circular, es conveniente darle el
esquinazo.
El quiosquero, a costa
de pérdida de competitividad, es muy dueño de no informatizar su negocio.
¡Allá cada cuál con el horizonte que pretenda labrarse! Pero es que ahora
los tiros apuntan más lejos. Quienes no estén informatizados y quienes
además carezcan de conexión a la «red de redes», simple y llanamente, se
van a quedar fuera del reparto de esta tarta.
Miremos a nuestro
alrededor y se podrá comprobar que pocos establecimientos de las más
diversas actividades que existen no emplean la informática. Pocos, muy
pocos. Forma parte del mobiliario de la tienda ese componente necesario
para conectar con la central de compras de la cadena, además no existe
producto por minúsculo que sea que no esté bajo el control de la
informática.
Pensemos por un momento
en todas aquellas iniciativas empresariales que, debido a su enorme
ductilidad y cuantioso ahorro, van a utilizar las
llamadas «tarjetas sin contacto» y, además,
vean en la extensa red de quioscos una extraordinaria vía de penetración.
Lógicamente, aquellos
puntos de venta que se «adapten» tendrán mayores posibilidades de
sobrevivir, mientras que, por el contrario, los compañeros que se aferren
a un pasado que la sociedad está dejando atrás a marchas aceleradas,
tendrán un futuro muy poco halagüeño.
Limpieza, orden,
iluminación, amplitud, exposición e informática, será lo que la sociedad,
nuestros clientes, demanden de cada uno de nosotros, siendo ya varios los
puntos de venta con estas condiciones que ven día a día como le van
comiendo clientes al vecino, ya que después del estacazo de la «ley
antitabaco» no es como para quedarse dormido, siendo este nuevo tipo de
productos un pequeño balón de oxígeno para recuperarse.
Quizá mis palabras
chirríen y hasta puedan resultar algo desagradables. No es esa, desde
luego, mi intención. Antes al contrario ―y desde la autoridad que me da el
haber hecho una apuesta seria y decidida en pro de la informatización del
sector―, siempre me ha gustado estar con los pies en la tierra e ir por la
vida con la verdad por delante.
José Miguel Sánchez
[Tesorero de
la APVPVP]
[jueves
19 de abril
de 2007]
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