Según los datos publicados por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social el número medio de autónomos ha bajado de los tres millones.

En los últimos cinco años miles de autónomos se han visto obligados a cesar su actividad como consecuencia de la crisis, quedando sin protección, sin paro y sabiendo que este cese repercutirá en el cálculo de sus pensiones. La falta de crédito y la subida de impuestos, nos lleva a una paralización total del consumo lapidando así aquellos negocios que trataban de soportar la crisis.

En el mes de febrero la pensión media de un autónomo se situaba en los 599,42 euros, subiendo a los 663,62 euros si hablamos exclusivamente de pensiones por jubilación, dato muy por debajo de los 1.139,21 euros que cobraría por jubilación un trabajador del régimen general. Que la pensión de un autónomo sea un 42% menor que la de un trabajador por cuenta ajena es motivo de preocupación, aseguran desde la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores, UATAE.

Por actividades, la construcción, agricultura, industria manufacturera y el transporte sufren el mayor número de bajas en términos interanuales, y tan solo actividades que se han visto directamente afectadas por la expulsión del sistema público, es decir, Actividades Sanitarias, de Educación o Comunicación ven como aumentan el numero de autónomos hasta en un 4,99% como es el caso de las actividades Sanitarias y de Servicios Sociales.

Seguimos opinando que hacen falta medidas urgentes que pongan en marcha el consumo y esto está en contradicción con las subidas de impuestos y los recortes generalizados.