La publicación CORRIERE MAGAZINE, perteneciente al grupo que encabeza el prestigioso rotativo transalpino CORRIERE DELLA SERA, ha realizado un audaz experimento que, por unos días, ha convertido a los quioscos italianos en improvisadas “urnas electorales”.
El asunto, tan original como sencillo, ha consistido en la publicación, a tres días de las elecciones, de cuatro portadas distintas de CORRIERE MAGAZINE, de tal manera que en cada una de ellas aparece la foto —y una entrevista en páginas interiores— de los principales candidatos: Silvio Berlusconi, Walter Veltroni, Fausto Bertinotti y Pier Casini.
De esta manera, los editores tienen una fiabilísima muestra sobre la opinión del electorado. Giuseppe di Piazza, director de la publicación, ha declarado al respecto que el lanzamiento “no es sólo una cuestión de ‘marketing’ editorial” y que, con esta propuesta, “será como decir: vota a través de ‘Magazine’”. Para que esta “votación” no interfiera en el proceso electoral —y, además, porque lo prohíben las leyes italianas—, los editores de CORRIERE MAGAZINE no publicarán los resultados de la “encuesta”.
Desde nuestro punto de vista, esta iniciativa es, de todo punto, positiva, y con ella se demuestra que la amplísima red de ventas que constituyen los quioscos tiene una importancia no siempre bien ponderada.
A esto hay que añadir una cuestión de no menor importancia: los editores, en efecto, podrían haber encargado una encuesta convencional a cualquier empresa demoscópica; sin embargo, los editores de CORRIERE MAGAZINE han depositado su confianza en el último eslabón de la cadena de ventas; esto es, en quienes demuestran día a día, hora a hora, su profesionalidad y su buen hacer.





