Ayer jueves, día 28, se produjo una excelente noticia para los trabajadores autónomos españoles: con el consenso de todos los grupos parlamentarios ?insistimos: de todos los grupos parlamentarios?, la máxima institución legislativa del país daba su aprobación al Estatuto del Trabajo Autónomo que, sin duda, va a favorecer a los más de tres millones de españoles que conforman uno de los pilares básicos de la economía nacional. Ahora, pues, sólo queda esperar su inminente publicación en el BOE.
No está demás recordar aquí, que la regulación del trabajo autónomo se remontaba, nada más y nada menos, que a un decreto de 1970 y que no fue hasta octubre de 2005, cuando el Estatuto recién aprobado comenzó a dar sus primeros pasos. También es necesario subrayar que éste será el primer ordenamiento jurídico, sistemático y unitario, de los trabajadores autónomos en la Unión Europea, dato suficientemente elocuente de la importancia capital de este colectivo en nuestro país.
En el transcurso del debate parlamentario, el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, se felicitó por el amplísimo consenso alcanzado, señalando la trascendencia de un “acontecimiento de indudable valor histórico” y de, en definitiva, los autónomos, a partir de ahora, “tendrán garantizados sus derechos individuales y colectivos, más protección social, el apoyo de los poderes públicos para sus proyectos empresariales y el reconocimiento que merecen de la sociedad española”.
Para el primer partido de la oposición, el nuevo Estatuto ?en opinión del portavoz adjunto del PP, Vicente Martínez Pujalte? supone el cumplimiento de un compromiso adquirido que coadyuvará en el proceso de crecimiento del país, mejorará la situación de este colectivo y fijará un “marco administrativo” singular para una “realidad distinta” que merecía un tratamiento específico.
Por su parte, los representantes de las dos grandes asociaciones de profesionales autónomos, la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) y la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), han valorado de manera muy positiva el nuevo Estatuto. Para la a coordinadora general de ATA, Soraya Mayo, ya había llegado la hora de acabar “con años de marginación, ostracismo y discriminación”, mientras que para Sebastián Reina, secretario general de la UPTA, el nuevo ordenamiento jurídico sirve, fundamentalmente, para enterrar una situación discriminatoria entre “ciudadanos de primera y de segunda”.