El informativo digital madridiario.es recogía en su edición del pasado domingo, 29 de julio, una interesantísima crónica sobre la situación por la que están atravesando nuestros compañeros de la capital de España.
Según madridiario.es las asociaciones de quiosqueros, que representan a la gran mayoría de los profesionales del punto de venta en Madrid, se lamentan del cierre de negocios debido, fundamentalmente, “a la bajada de las ventas y la competencia que ejercen los locales y centros comerciales que también venden prensa”, a los que hay que añadir, en palabras de Adolfo Salobral —secretario general de la Asociación de Vendedores Profesionales de Prensa de Madrid (AVPP)— “el nacimiento de la prensa gratuita”.
Una de las reivindicaciones pendientes de los quiosqueros madrileños es la posibilidad de poder vender otros productos “como agua, refrescos o los relacionados con las nuevas tecnologías, desde CD o DVD hasta entradas y tarjetas de memoria para cámaras fotográficas o teléfonos móviles”, así como la posibilidad de que los puntos de venta —como sucede en otros lugares de España— recibieran “ayudas de las administraciones a cambio de transformar los quioscos en puntos de información turística”.
En la entrevista Adolfo Salobral se queja, además, de la situación “muy diferente” que tienen sus compañeros de Barcelona, Sevilla o Valencia. “Otros ayuntamientos permiten vender en los quioscos algunos productos que aquí no podemos”, de tal manera que, sólo a partir del pasado mes de mayo, los quiosqueros madrileños pueden vender agua “pero sólo agua”.
Por su parte, el portavoz de la Organización de Vendedores de Prensa de Madrid y Comunidad (OVPMC), Máximo Cámara, explicó a ese mismo informativo el problema permanente que tienen planteado con las distribuidoras, valorando las pérdidas por quiosco entre 1.800 y 2.400 euros al año. “Debemos solucionar este problema —concluye la entrevista del compañero Cámara— para que podamos desempeñar nuestra profesión, ya de por sí muy dura, en las mejores condiciones”.





