VALÉNCIA HUI, el diario valenciano que vio la luz el 29 de noviembre de 2006, ha echado el cierre en formato papel. A partir de ahora, sólo tendrá presencia en el ámbito digital; esto es, en Internet.
Su director, Baltasar Bueno, se despidió el pasado 28 de junio a través de un artículo titulado “¡Nos vemos en la red!” que, a la Asociación Profesional de Vendedores de Prensa de Valencia y Provincia (APVPVP), nos ha sonado a rabieta de niño pequeño.
Después de que la rentabilidad editorial del proyecto de VALÉNCIA HUI haya fracasado, no deja de ser paupérrimo el argumento de su director de que “los periódicos (de) papel están a la baja, en su ciclo bajo, en agonía.” La realidad es que la única baja constatable ha sido la de VALÉNCIA HUI.
El argumento de Baltasar Bueno de que los quioscos “se han convertido en ferreterías, quincallerías, tiendas de todo a cien, en regaladores de cosas, anzuelos para la gente acuda al quiosco y los compre”, no deja de ser un argumento sin la menor enjundia, porque ¿es que los quioscos de hoy son distintos a los quioscos de noviembre de 2006 que, por cierto le dieron la bienvenida con los brazos abiertos?
Desde hace muchos años los quioscos de toda España —y, por supuesto, los quioscos valencianos— han completado la oferta periodística con promociones editoriales de todo tipo. Estas promociones, con sus virtudes y sus defectos, han posibilitado un colchón nada despreciable a la hora de compensar el descenso de ventas de prensa. Y, por supuesto, en noviembre de 2006, cuando nació VALÉNCIA HUI, existían estas promociones. Los quioscos eran, insistimos, como ahora: iguales como una gota de agua a otra.
Lo que en verdad ha ocurrido es que el recién nacido ha sido incapaz de pegar el estirón. Y sólo cuando ello ha ocurrido —ya en la despedida— se recurre a argumentos tan desnortados como “los periódicos de pago puede afirmarse que son ya gratuitos”, o que “el sector de la prensa papel no quiere reconocer… que tienen que actualizarse,… muchísima gente lee los periódicos por Internet, es más cómodo y más barato.” Nosotros, los profesionales de la venta de prensa, no lo vemos así, puesto que todavía existen otros rotativos locales y nacionales que continúan con unos niveles de ventas muy razonables y, obviamente, alejadísimos de las, al final, suicidas cifras alcanzadas por VALÉNCIA HUI.
Que el señor Bueno augure, tras apuntarse “a la modernidad”, que VALÉNCIA HUI se adelanta “a lo que dentro de poco muchos periódicos va a hacer: pasarse del periódico papel al digital”, no deja de ser el perfecto reflejo, como dice el refrán, de “hacer de la necesidad, virtud”.
A nuestro modo de ver, la despedida de VALÉNCIA HUI de las estanterías de los quioscos valencianos no ha tenido la elegancia que cabía esperar. Desprestigiar el formato de papel cuando el empeño ha fracasado suena a excusa de mal perdedor y, por supuesto, de quien quiere ocultar, a costa de lo que sea, errores propios. Hubiera sido más noble —y, por supuesto, más convincente— reconocer que en el ámbito periodístico valenciano, VALÉNCIA HUI —al igual que en el pasado otros lo han intentado con igual infortunio— no ha podido consolidar la presencia de ese “tercer periódico”.
El peso histórico de los dos grandes periódicos locales de Valencia —LEVANTE-EMV y LAS PROVINCIAS— tiene unas raíces y una consolidación que —nos guste o no— son difíciles de sortear para buscar y encontrar un espacio propio. VALÉNCIA HUI no ha podido quebrar esa barrera y ese es el meollo de la cuestión. Las razones ideológicas y/o políticas que Baltasar Bueno añade como ingredientes en el artículo de despedida las dejamos fuera, porque la Asociación está al margen de ideologías y/o políticas.
Sólo nos queda añadir que, al igual que cuando VALÉNCIA HUI llegó a los quioscos valencianos, y en palabras de la presidenta de la Asociación, Ana Valle, se le dio la bienvenida manifestando que “VALÉNCIA HUI va a ser acogido, como no podía ser de otra manera, con el mismo cariño y respeto que hemos tenido para con todas las iniciativas editoriales que ven en el quiosco el cauce idóneo con el que alcanzar la máxima difusión”, ahora, y tras su tránsito al mundo de la red de redes, nos despidamos con un sencillo “Adéu, VALÉNCIA HUI”.





