Tras requerimiento del Procurador del Común de Castilla y León —el equivalente a nuestro Síndic de Greuges—, Javier Amoedo, el Ayuntamiento de Salamanca anunció el pasado martes, 22 de agosto, hacer suyas las recomendaciones de aquél sobre la prohibición a los quiosqueros de exhibir material pornográfico, de tal manera que los puntos de venta deberán mantener ocultas las publicaciones periódicas, DVDs y cintas de vídeo donde se retrate sexo explícito o cuerpos desnudos.
Según el Procurador del Común, el objetivo de su requerimiento no es otro que evitar que los menores de edad puedan tener acceso o contemplar este tipo de imágenes, y la medida se debe «a la notable preocupación que existe en la ciudad de Salamanca por la exposición de publicaciones de carácter porno en los locales de venta de prensa y sex shops».
Javier Amoedo instó al Ayuntamiento de Salamanca a emitir un bando para recordar a los vendedores profesionales de prensa y de establecimientos de material erótico, la prohibición establecida legalmente en la Ley sobre Promoción, Atención y Protección a la Infancia de Castilla y León. Además, informó cómo en la Comunidad de Madrid, el Defensor del Menor suscribió, en mayo de 2003, un comunicado conjunto con la Asociación de Vendedores Profesionales para que este colectivo prestase la necesaria colaboración para cumplir la normativa vigente.
Policía Local, a instancias del poder municipal, iniciará una inspección exhaustiva de los quioscos y locales de venta de prensa con el fin de determinar la situación que sobre este problema existente en la capital salmantina, y levantará informes en caso de que algunos profesionales del sector pudieran hacer caso omiso, conforme a la legislación vigente en aquella comunidad autónoma en el ámbito de la promoción, atención y protección a la infancia que, taxativamente, «prohíbe la venta, exposición y ofrecimiento a menores de contenido pornográfico que, igualmente, aparece tipificado como delito en el Código Penal».





