El rotativo madrileño EL MUNDO publicaba ayer martes, 15 de abril, unas declaraciones de Lorenzo Amor, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos (ATA) —a la que pertenece CONADIPE—, en las que éste señala algunas claves que sin duda pueden elevar el grado de satisfacción en un colectivo que, a pesar de los avances sociales conseguidos con el Estatuto, aún dista mucho de haber conseguido todos sus objetivos.
Para Lorenzo Amor, los temas a abordar en esta legislatura recién nacida son “el seguro del cese de actividad para los autónomos, esto es, el seguro de paro, fundamental en una coyuntura de incremento del desempleo; la jubilación anticipada; el contrato del trabajador autónomo económicamente; el fomento del trabajo autónomo; especificar las actividades tóxicas o peligrosas; la formación, las nuevas tecnologías”.
Una de las cuestiones a abordar sería de la cotización obligatoria que garantizara la cobertura del paro la de un trato igualitario con respecto a las cuestiones fiscales. “A nosotros nos parece muy bien —afirma Lorenzo Amor en la entrevista— que se baje el Impuesto de Sociedades, pero no podemos olvidar que dos de cada tres autónomos españoles no tributan en ese impuesto. Hay autónomos que tributan al 33% y al 34%, porque son personas físicas. Hay que trasladar también las rebajas fiscales a ese colectivo” y, más adelante, insiste en la necesidad de “incentivar la contratación del primer trabajador desde el punto de vista de la Seguridad Social y desde el punto de vista fiscal porque ese colectivo de posibles contratadotes que no tiene trabajadores a su cargo puede crear empleo”.
Lorenzo Amor hace también una apuesta a la que califica de “fundamental” por llegar a “un acuerdo con bancos y cajas para que cualquier persona que tenga una idea pueda tener acceso fácil a créditos blandos y avales para montar una empresa”.
Preguntado sobre qué otros asuntos se sienten “maltratados” los trabajadores autónomos, Lorenzo Amor señala la imposibilidad de poder “beneficiarse de las deducciones fiscales de las que sí se beneficia el asalariado… La mujer de un autónomo, si trabaja en la actividad familiar, obligatoriamente tiene que ser autónoma colaboradora, esto es, no tiene licencia fiscal, titularidad de la actividad. Si esa mujer se queda embarazada no tiene las mismas ayudas que el resto de trabajadoras.”
Como vemos, aún quedan muchas mejoras en el tintero y más, en un momento de crisis en el que, por regla general, los autónomos pueden ser un refugio para miles de trabajadores por cuenta ajena que son despedidos de sus empresas.





