Efectivamente en la última semana la noticia saltó a los medios de comunicación y se confirmó que la planta que la empresa Wrigley tiene en la localidad maña de Tarazona, dedicada a la elaboración de caramelos, chicles y confitería, procedía al cierre de la misma.
Casi por sorpresa, la planta de una de las marcas más emblemáticas de producción de caramelos y golosinas, se ha visto abocada al cierre seguida del correspondiente expediente de regulación de empleo que afectará a 160 trabajadores. Los motivos aducidos por la dirección de la empresa no son otros que la caída de la producción como consecuencia de la demanda de sus productos. La planta estaba trabajando al 25% de su capacidad.
Según la empresa, la producción del chicle Boomer y del caramelo Solano seguirá comercializándose con total normalidad en todo el territorio nacional, si bien se llevará a cabo en otras instalaciones del grupo Wrigley.
Por ahora la empresa y los trabajadores se encuentran en el proceso de negociación para conciliar intereses de una y otra parte. La compañía estaba en un proceso de reducción de la producción que se remonta al año 2005, como por ejemplo el cierre de la fábrica de chicles en Lérida. De hecho Wrigley ha trasladado a China parte de su fabricación de goma base de su planta de Barberà del Vallès, en Barcelona.





