Primero fue LECTURAS, ahora SEMANA y DIEZ MINUTOS han decidido también sacar su versión “pocket” a precio reducido. Los editores siguen buscando sólo su salvación y nuevamente a costa de nuestro esfuerzo.

Ellos tratan de bajar costes, porque suponen que así van a tener más beneficios y nosotros estamos cansados de repetir que para el vendedor de prensa el trabajo es el mismo y siguen sin respetar nuestra comisión.

La idea de que es necesario que seamos nosotros los que pongamos el “precio de venta al público” a los productos que vendemos, como hace cualquier comerciante, se abre paso cada vez más en nuestro colectivo.

La situación de nuestro sector es lo suficientemente grave como para que los quiosqueros nos planteemos prestar atención a los productos que nos permitan subsistir con nuestro trabajo.