La Seguridad Social ha confirmado que en 2026 no todos los autónomos tendrán la cuota congelada, los autónomos societarios y los familiares colaboradores verán incrementada su base mínima de cotización.

Los autónomos colaboradores son familiares directos –de hasta segundo grado– de un autónomo titular que trabajan en su negocio. La clave es que exista una relación clara: el autónomo principal actúa como empleador y el colaborador como trabajador.

Este modelo se utiliza con frecuencia en negocios familiares, especialmente en comercio o actividades del ámbito rural. Y tiene la particularidad de que, mientras la Seguridad Social los considera como trabajadores por cuenta propia, Hacienda los trata como asalariados.

Para quienes cotizan por la base mínima, la subida supondrá 135 euros más al mes. Aunque durante 2026 podrán seguir cotizando provisionalmente por la base antigua, la diferencia deberá abonarse en la regularización prevista entre finales de 2027 y principios de 2028.

Se considera una “trampa temporal”. Aunque durante 2026 se permita a estos autónomos seguir pagando una cuota similar a la actual, la regularización llegará más adelante. Cuando la administración cruce los datos, “puedes encontrarte dentro de uno o dos años una liquidación importante, una especie de factura diferida de cuotas de autónomos que no tenías prevista“.

Un tercio de los autónomos verán subir un 42% sus bases de cotización, de 1.000€ a 1.424€ desde enero de 2026, que afectará a los más de 400.000 familiares colaboradores y los más de 800.000 autónomos societarios que tengan rendimientos próximos a 1.000€/mes.