Según informaba ayer martes, 29 de agosto, la cadena COPE, tanto en sus informativos radiados como en su página electrónica, la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos (ATA), organización mayoritaria en el sector de los trabajadores autónomos españoles y en la que, dicho sea de paso, está integrada CONADIPE, ha acusado al PSOE y a CiU de estar paralizando la entrada de dicho colectivo en el Consejo Económico y Social (CES).
El CES es un organismo que, aunque previsto en la Constitución española de 1978, no vio la luz hasta 1991, año en que se aprobó su Ley de creación, siendo su función fundamental la de ser órgano consultivo de primer rango del Gobierno y, a través de él, prever la participación de los agentes económicos y sociales en la toma de decisiones de la política económica y sociolaboral.
Esta situación anómala se prolonga ya más de un año, momento en el que todos los partidos políticos con representación en el Senado aprobaron la necesidad de saldar una deuda histórica con los trabajadores autónomos. La ley llegó al Congreso en abril de 2005, pero ahí sigue aparcada porque el PSOE y CiU han paralizado la iniciativa, de tal manera que, como infirmaba la COPE, dichos partidos «han ampliado el plazo de presentación de enmiendas, hasta en 40 ocasiones. Enmiendas, a una ley de un solo punto, y aparentemente inocua».
El pasado mes de junio representantes de ATA iniciaron una serie de contactos con grupos parlamentarios, empezando por el socialista, para tratar de desbloquear dicha la situación. Reunido Lorenzo Amor, presidente de ATA, con el diputado socialista y portavoz de la Comisión de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Membrado, recibió de éste la promesa de «reconducir el tema», así como «hablar con la patronal y los sindicatos», promesas que sin duda se han debido derretir ante las altas temperaturas de este verano inmisericorde que hemos padecido.
Lorenzo Amor mostró a la COPE su malestar por lo que considera un atropello injustificado, e incluso llegó a hablar de «cachondeo», al tiempo que aseguró al citado medio informativo que «detrás de las reticencias políticas, se ocultan las presiones de la CEOE, que no quiere perder cuota de poder como único representante empresarial».
CEOE, CiU y PSOE… la política, sin duda, amasa matrimonios un tanto raritos.