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Estamos ya en plena cuenta atrás de la extinción de los contratos de arrendamiento de “renta antigua”

El 1 de enero de 2015 se extinguen los contratos conocidos popularmente como de “renta antigua” y a partir de esa fecha el arrendatario se verá en la obligación de actualizar a precios de mercado la renta para poder continuar con el arrendamiento, tal y como establece la Ley 29/1994 de 24 de noviembre de Arrendamientos Urbanos.

Ahora bien, dependiendo si eres arrendador o arrendatario, de si el arrendatario es persona física o jurídica, de si se realizan actividades comerciales o no, del tipo de actividad comercial que desarrolle el arrendatario en el caso de que fuera persona física, pueden haber variaciones.

Por lo tanto, si es usted arrendador de un local a una S.A. o S.L., no hay que hacer “nada” por el poco tiempo que le queda para esa fecha, salvo renegociar las condiciones con el arrendatario si desea que continúe en el local de su propiedad y la de irle comunicando por escrito la obligación de tener disponible el local para la citada fecha.

Existe una excepción: si se hubiera producido un traspaso entre el 1 de enero de 1985 y el 1 de enero de 1995, el contrato se extingue el 1 de enero de 2020.

Si antes de transcurrido un año desde la recisión contractual alquilara el local a otro arrendatario, y se desarrollara en él la misma actividad comercial o afín, debería indemnizar al antiguo arrendatario con dieciocho mensualidades de la renta que venía pagando al tiempo de la rescisión contractual.