Los autónomos esperan que la Seguridad Social asuma el coste de las bajas laborales que se produzcan como consecuencia del coronavirus, tema muy importante para nuestra actividad que está a pie de calle durante muchas horas al día.

Desde ATA piden al Gobierno que «se socialicen los costes» para que no solo lo paguen «las empresas y los trabajadores» las consecuencias económicas del coronavirus. En esta línea, solicitan que «los autónomos en cuarentena o de baja por contagio no estén obligados a cotizar a la Seguridad Social».

Esta Asociación de Trabajadores Autónomos insiste en mantener el marco legal actual y pide que se suspenda «cualquier nueva carga tributaria» y se aplace «cualquier nuevo incremento de los costes laborales» hasta que la crisis sanitaria no dé tregua.

UPTA ha apuntado en una nota de prensa que pedirá al ministro la bonificación del 100% de la cuota de Seguridad Social de los autónomos, en el caso de un cese de la actividad temporal por cuarentena por riesgo de contagio, de modo que los casos de contagio diagnosticados sean protegidos como enfermedad profesional.

También reclaman establecer una línea de créditos del ICO para cubrir la caída de ventas, producción o actividad derivada de la situación actual y establecer líneas de aplazamiento de impuestos (IVA, Sociedades, I.R.P.F.) y cotizaciones por parte de Agencia Tributaria y Seguridad Social para aquellos autónomos que se vean directa o indirectamente afectados en su actividad.

Además, ambas organizaciones de profesionales autónomos piden reducir al 50% el Impuesto de Sociedades a los sectores afectados y suprimirlo temporalmente a los que se encuentra su actividad dentro de las zonas declaradas en cuarentena y que el Consorcio de Compensación de Seguros tiene que emplear en este caso el mismo protocolo que cuando hay una catástrofe o una inundación, para paliar los efectos económicos que se producirían entre los autónomos y las empresas cuando haya cancelaciones o cualquier interrupción de una actividad que esté asegurada.