En segunda convocatoria —esto es, a las 9 de la noche— dio comienzo ayer, día 15, la Asamblea General Extraordinaria convocada el pasado 18 de junio por la Junta Directiva de la APVPVP.
La reunión, que tuvo por escenario el Club Diario «Levante», se prolongó, desde la hora citada, hasta las 11 de la noche, concluyendo con la votación de los asociados asistentes que, por mayoría absoluta, aprobaron el proyecto presentado por la Junta. El punto en cuestión no era otro que el 2º del orden del día; esto es, la ratificación de los acuerdos entre la distribuidora Val Disme y la Asociación, cuyo inicio efectivo será el próximo 1 de octubre, y que ya se conoce como «Kiosko-10».
Intervino, en primer lugar, Salvador Sastre Ansó, abogado de la Asociación, quien realizó, como es habitual en él, un clarificador resumen de lo expuesto en la Asamblea del pasado día 9, y en la que planteó como muy positivo el acuerdo alcanzado con Val Disme, acuerdo que no sólo garantizará la continuidad de la Asociación, su consolidación y expansión, sino que aportará beneficios a los asociados que opten por la fórmula «Kiosko-10».
Intervino, a continuación, la presidenta de la Asociación, Ana Valle, que abundó en lo expuesto con anterioridad e insistió en las ventajas indudables que se encontrarán los asociados, sobre todo en un momento de crisis económica que requiere de alianzas comerciales estratégicas, la necesidad de una imagen corporativa que perfile con claridad al castigado sector del quiosco, y la urgencia del fomento del asociacionismo, ya que, como se dijo en la Asamblea, sólo «la unión hace la fuerza».
En el turno de ruegos y preguntas, previo a la votación, Ana Valle insistió, entre otras cuestiones de interés expuestas por algunos de los asociados presentes, en que la concentración de mañana, día 16, frente a la Delegación del Gobierno, a partir de las 12 del mediodía, no sólo pretende forzar a los poderes públicos para que autoricen la venta de tabaco en todos los quioscos, sino que tiene otras reivindicaciones como la necesidad de que el sector regularice su situación como tal, para poder sentarse con las administraciones con una personalidad definida, así como la solución de otros problemas de importancia para el profesional como sin duda lo es la anulación de los «portes» a nivel nacional.
La concentración de mañana —conviene recordar— no es una iniciativa aislada de la APVPVP, sino de todas las asociaciones de quiosqueros que, de punta a punta del país, van a concentrarse frente a las respectivas Delegaciones del Gobierno para dar a conocer y reivindicar una tabla común.





