l mensaje que pretendemos transmitir en este artículo es claro y conciso: los puntos de venta, para salir de la situación actual de crisis, debemos apoyarnos, por un lado, en la informatización de la gestión comercial y, por otro, en el reciclaje y actualización de nuestra formación profesional.

En las muchas ocasiones en las que hemos tenido oportunidad de dialogar con otros representantes de asociaciones de vendedores de prensa o de responsables de la administración el mensaje ha sido el mismo: el secreto para poder campear el temporal que estamos soportando está en la capacidad que debemos de tener, ahora, en transformar el régimen comercial de nuestro punto de venta apoyándonos, sobre todo, en la formación y en el reciclaje profesional. Pero no tanto pensando en el día de hoy como en el futuro más próximo.

La crisis actual durará más o menos –esperemos que menos– pero pasará y el panorama que vendrá después será el de comercios y pequeñas empresas que estarán mejor o peor posicionados en función de su formación profesional y la capacidad que tengan en aplicar técnicas de ventas para luchar en la competencia comercial.

Cuanto más avanzados estemos en capacidades profesionales y en atención al cliente más oportunidades tendremos en rentabilizar el punto de venta. No debemos olvidar que el cliente será cada vez más exigente y demandará más información sobre los productos en venta, y elegirá los comercios y los puntos de venta más profesionales, aún a costa de la proximidad.

Los quioscos de venta de prensa –tal y como los conocemos y los hemos conocido– van a sufrir una paulatina transformación. En un futuro, más o menos próximo, nos convertiremos en tiendas de conveniencia y aunque sigamos teniendo la venta de prensa como emblema y tradición, los periódicos y revistas constituirán una oferta más dentro de las posibilidades comerciales. De hecho, ahora es así. Salvo algunos grandes quioscos que facturan en prensa y revistas lo suficiente como para constituir un peso específico del conjunto de sus ganancias, el resto de quioscos tenemos un abanico de oferta, de porcentajes, de márgenes y de posibilidades que, todos en su conjunto, conforman la viabilidad y la rentabilidad total, pero cada uno de ellos, por sí mismo, no es suficiente para garantizar el negocio.

De ahí que la Asociación, desde hace tiempo, entendió que la búsqueda de nuevas ofertas comerciales y productos que ofrecer a nuestros clientes fuera una de las línea fundamentales para mantener la rentabilidad de los quioscos tradicionales.

En próximos artículos vamos a exponer pequeñas “ráfagas” que entresacaremos de los cursos de formación que se están impartiendo y se impartirán a través la Cámara de Comercio de Valencia y de otros organismos públicos que son muy interesantes de cara a las posibilidades comerciales de cualquier pequeño comercio, tal y como el quiosco de venta de prensa lo es.

Con un poco de esfuerzo podemos hacer de nuestros puntos de venta comercios más competitivos y más atractivos para el consumo. Nadie somos expertos en marketing, en técnicas de ventas, en merchandising y en tantos otros conceptos del mundo comercial y empresarial –ni pretendemos ser “eminencias comerciales”– tan sólo queremos seguir manteniendo nuestros negocios y la economía de nuestras familias, que es a lo que aspiramos todos. Por eso creemos que la formación profesional de cada uno de nosotros, el reciclaje laboral y comercial no es que sea algo conveniente, es que es imprescindible para el futuro próximo. No debemos anclarnos en el “yo no sé” o en el “yo de eso no entiendo”. Como en cualquier otra disciplina, conforme te adentras en ella te vas familiarizando y convirtiendo en un experto.

Aparte de lo que hemos expuesto, no debemos minusvalorar nuestra fuerza. Somos un colectivo que hemos sobrevivido a muchos conflictos. Nos hemos recuperado de muchas adversidades. Todos somos conocedores del espíritu profesional que nos ha forjado como comerciantes, el que hemos ido manteniendo –por la fuerza de los acontecimientos– y por el que hemos ido sobreviviendo y transformándonos profesionalmente con el paso de los años. Hemos sido capaces de cambiar el histórico y tradicional quiosco –con periódicos y revistas y cuatro cosas más– en un auténtico laberinto de productos, servicios y disposición de horarios. Si comparamos el perfil comercial del quiosco de hace treinta años con el actual bien podríamos decir que somos avatares. No hay ninguna profesión y especialidad comercial que haya sufrido una transformación conceptual y de cantidad de productos tan grande como el quiosco de venta de prensa.

Lo dicho, tenemos motivos y herramientas para mantener una lucha sin cuartel contra la crisis, contra las transformaciones del mercado y contra el descenso de ventas de los quioscos. Sólo hace falta que creamos en ello y nos ayudemos unos a otros, que, por cierto, para eso está la Asociación.

Para terminar y cerrar el círculo de la argumentación inicial –informatización+formación– sería conveniente que tuviéramos claro que cuanto más informaticemos los quioscos más tiempo tendremos, entre otras cosas, para la formación y el reciclaje profesional, lo que implicará más rentabilidad y más horas para nuestro descanso y nuestra familia.