Tanto ATA como la UPTA han mostrado, recientemente, su malestar con la reforma fiscal que el Gobierno está preparando y que, desde el punto de vista de las asociaciones representativas, incrementará en alrededor de un 20% las retenciones que tributan estos trabajadores. Las retenciones subirían del actual 15% a un 18% o, lo que es lo mismo, los autónomos adelantarán un “préstamo sin intereses” exagerado, durante casi un año y sin compensaciones a las arcas del Estado.
Este “préstamo sin intereses”, además, vulnera claramente la jurisprudencia creada por el Tribunal Supremo desde 1999. Entiende este organismo que incrementos superiores a un 15% sobrepasan la capacidad económica del contribuyente, para entrar en una dinámica recaudatoria con evidentísimos tintes confiscatorios y, por consiguiente, muy lesiva para los profesionales, especialmente aquellos con rendimientos más bajos.
La futura Ley afectará no sólo al aproximadamente 1.800.000 autónomos que tributan por módulos, sino a un millón más que tributan por estimación directa y están sujetos a retenciones. Los autónomos que tributan por módulos (aquellos cuyos ingresos brutos no superan los 450.000 euros o si las compras de bienes y servicios son menores de 300.000 euros, sin contar el inmovilizado) podrán verse obligados a dejar de hacerlo, desde el momento que Hacienda pretende incluir en el cómputo de los ingresos brutos y en su gasto en bienes, los rendimientos de los familiares (cónyuge, padres e hijos) que tengan la misma actividad por cuenta propia.
La reforma del Impuesto de Sociedades, por otra parte, quedará diluida como consecuencia de la supresión de desgravaciones. Tanto ATA como UPTA advierten que esta política no deja de ser un “comido por lo servido”. Además, consideran que el Ministerio de Hacienda sigue una estrategia de oídos sordos al aplicar una reforma fiscal que no ha contado —como desgraciadamente viene siendo ya habitual— con las asociaciones representativas de dicho colectivo, uno de los motores fundamentales, no se nos olvide, de la economía nacional.
El Estatuto del Trabajador Autónomo, si bien cuenta, en principio, con el respaldo de aquéllas, se dará de bruces con una reforma que las asociaciones representativas tachan de incomprensible y que, irremediablemente, provocará una pérdida de competitividad y de poder adquisitivo de estos profesionales.
Seguiremos informado sobre cuestión tan crucial.