En esta crisis en la que nos estamos moviendo se oye de todo. Un ERE aquí, aumento del desempleo, fusiones de bancos y cajas, la prima de riesgo, el mercado de valores, los bancos malos, los recortes, el copago. El lenguaje verbal a este respecto nos invade en televisión, radio, con los amigos, en el ultramarino, en el quiosco, es el monotema, LA CRISIS económica.

Pues bien, lo tenemos claro: este país sufre una crisis en lo que a economía se refiere, nuestro sector lleva ya varios años en crisis. Estamos aceptando en algunos casos y tragando en otros todas las pérdidas, reformas, recortes, copagos… que nos imponen, pero incluso en una época como esta, o mejor dicho, precisamente por la época que estamos atravesando, hay que tener especial delicadeza a la hora de hacer declaraciones públicamente; cualquier palabra tiene mucho más valor y las sensibilidades están a flor de piel.

Nos referimos a las últimas declaraciones públicas de algunos gobernantes nuestros indicando a la ciudadanía como debe gestionar su economía casera: que si abonar el 10 por 100 de los medicamentos equivale a dos cafés, que si equivale a la compra de prensa de una semana y unas cuantas desafortunadas comparativas más.

En época de crisis económica los gobernantes se deben preocupar en solucionarla lo antes posible, poco poder tenemos los ciudadanos para gestionar la economía nacional, pero desde esta Asociación sí exigimos que las comparativas se midan.

Leer un periódico tomándose un café no creo que sea un gesto que deba ser sacrificado en nombre de no se sabe qué.

En épocas de crisis económicas lo mejor que se puede hacer es aunar fuerzas y no “demonizar” cada vez que se adopta una medida, con la única finalidad de justificarla.