El último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha sido implacable sobre la percepción que los españoles tenemos de las profesiones más habituales.
Y, desgraciadamente, la profesión de periodista no ha salido muy bien parada que digamos. En efecto, a los “chicos de la prensa” se les endosa 6,16 puntos, apenas superados por otras dos profesiones que tampoco gozan de muy buena prensa: jueces —6,49 puntos— y abogados —6,42—. La lista la encabezan los médicos —8,29 puntos— y la cierran, como viene siendo habitual y a pesar de un esfuerzo en balde de decenios, los militares —5,89 puntos—.
Para el presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, el conocido periodista Fernando González Urbaneja, “es evidente que la profesión ha perdido unos grados de credibilidad y prestigio durante los últimos diez años. Eso se debe al rechazo de la opinión pública, a la falta de sentido crítico y al excesivo alineamiento político de muchos periodistas”, rechazo que sin duda se debe “a cierto periodismo ligero en televisión. Que se vea mucho no significa que se aprecie”.





