Los pasados días 29, 30 y 31 de diciembre, los quioscos de la capital catalana secundaron una huelga contra las empresas distribuidoras. Los compañeros de Barcelona, representados por la Asociación de Vendedores de Prensa de Barcelona y Provincia protestaron, con este cierre de quioscos, contra las condiciones y el trato que reciben de las cuatro empresas de distribución de diarios de la provincia catalana y, especialmente, por la reducción del margen comercial que cobran por venta a la mitad y los abusivos portes de distribución.
La Asociación barcelonesa calcula que un 80% de los 800 quioscos asociados ha secundado la protesta. Pedro Collado, presidente de la Asociación, manifestó que la medida adoptada, más que una huelga se trata de un paro para “tomarse unos días de vacaciones, de forma voluntaria y por unanimidad” con la intención de protestar por el “dominio total y absoluto de las distribuidoras”. La protesta pretende luchar contra los abusivos portes —por el transporte de las revistas y periódicos— que las empresas de distribución cobran a los puntos de venta, concretamente a los quioscos de nueva implantación (600 euros mensuales). Este pago no afecta ni a los que tienen propiedades antiguas ni a la prensa diaria.
Según Collado, “muchos quioscos no venden ni 80 ejemplares cada día así que están pagando por tener prensa sin ganar nada. Esta situación está ahogando la economía de los vendedores de prensa que encuentran cada vez más dificultades para dar de comer a sus familias”. Y añadió que estas condiciones que imponen las cuatro empresas que distribuyen diarios en la provincia, suponen, en muchos casos, que no se llegue a cubrir gastos, lo que conlleva el cierre del local.
El paro también ha supuesto una medida de solidaridad y apoyo a una centena de quioscos que en su día protestaron dejando de vender algunas publicaciones y que quince días después sufrieron la retirada del servicio por las distribuidoras. La distribuidora Marina Press —centro principal de la protesta— estima alrededor de 200 quioscos los que secundaron la huelga.





