Al comenzar este mes de junio Unidad Editorial ha puesto en marcha la desafortunada iniciativa, a la que denominan QR Prensa, con el objetivo de fomentar la recuperación del hábito de lectura de la prensa diaria en la hostelería permitiendo a los clientes de los bares y restaurantes suscritos tener acceso  a los periódicos “El Mundo”  “Marca” y “Expansión”, por medio de un código QR en etiquetas y pegatinas que estarán visibles en las mesas de cada local, como si del menú o la carta del restaurante se tratara.

 

La Comisión Nacional de Vendedores de Prensa de España, ante esta campaña dirigió un escrito al Director General de Logintegral, que reproducimos íntegramente a continuación:

“Le dirigimos la presente en respuesta a la última campaña que está realizando EL MUNDO para incentivar la lectura de la prensa en bares y restaurantes a través de un código QR, en el que los clientes pueden descargarse completamente gratis la versión digital y de pago de su periódico.

 

Estamos completamente convencidos de que esta iniciativa no solo no beneficiará a su diario, sino que contribuirá, como siempre que se apuesta por los formatos digitales en nuestro sector, a erosionar la economía de todas y cada una de las empresas involucradas del mundo editorial. No solo hablamos de los puntos de venta, los primeros que vemos cómo los clientes varían sus hábitos de consumo incentivados por campañas como la que propone el Mundo ahora, sino de distribuidores y por supuesto, también de ustedes como editores, ya que como bien sabe, no se ha demostrado la viabilidad del formato digital en cuanto a prensa se refiere.

 

Los vendedores profesionales de prensa estamos muy cansados de ver cómo los editores no cesan de dar palos de ciego, errando en decisiones que provocan unas consecuencias muy drásticas en lo que a ventas se refiere y que nos afectan a todos. En lugar de buscar la manera de potenciar su producto y remarcar los valores de calidad periodística que priman en las ediciones físicas, están infravalorándolo y regalándolo para competir en el ingente y abrumador mundo de Internet, donde proliferan multitud de medios y confidenciales, muchos de dudosa profesionalidad y plagados de las temidas “Fake News”.

 

Este argumento no es nuestro. Forma parte de las conclusiones de aquel estudio del sector de la Universidad de La Coruña, en el que si no estamos equivocados, Ustedes participaron. Y sin embargo, en lugar de “volver a los bares” involucrando a distribuidores y vendedores, lo hacen solos, despreciando su propio producto, sin garantías algunas, y siendo conscientes del enfado que provocarían a los vendedores de prensa.

 

Lo peor será cuando sus competidores empiecen a imitarlo y replicar su acción, contribuyendo entre todos ustedes a que esta rueda en la que estamos editores, distribuidores y vendedores, cada día gire peor… hasta que un día se rompa del todo y ya no haya nada que podamos hacer. 

 

Entendemos que como empresa están completamente legitimados a tomar las decisiones que estimen oportunas, erradas a nuestro parecer, pero nosotros nos vemos en la obligación de invitarles a reflexionar en las decisiones adoptan y el alcance de sus consecuencias, ya que éstas nos afectan a todos.”

 

De la misma forma el Presidente de la Asociación Nacional de Distribuidores de Publicaciones (ANDP) dirigió el escrito que igualmente reproducimos, al Presidente de AMI, a la Directora General de Operaciones de Unidad Editorial, a la Presidenta de ARI y al Director General de Logintegral:

 

“Más allá de la legitima decisión de cada editor en relación a las fórmulas que utilice para la comercialización de sus publicaciones, desde la Asociación Nacional de Distribuidores de Publicaciones (ANDP), nos parece muy grave que, después de haber dedicado tiempo, recursos y esfuerzo por parte de todo el sector, para que las publicaciones impresas estuvieran presentes en locales públicos, con campaña incluida con el lema “La información no contagia”, estudios al respecto, cartas a las Consejerías de Sanidad de las Comunidades Autónomas, autorización por parte de la mayoría de las mismas, distribución de miles de carteles entre los puntos de venta, y con el objetivo de realizar una campaña conjunta para, una vez pase la situación de riesgo sanitario, tratar de recuperar la presencia de las publicaciones en estos locales, al final, todo se resuma en un proyecto de este tipo, por parte de un Grupo Editorial, al que posiblemente sigan otros.

 

Nos parece todavía más grave que este tipo de acciones se produzcan cuando, en paralelo, estamos trabajando en un proyecto conjunto para la modernización y sostenimiento de la red de distribución y venta de publicaciones impresas en España, lo que nos hace preguntarnos, para que estamos empeñando nuestro esfuerzo y recursos.

 

En estos mismos términos, vamos a trasladar nuestra queja a Unidad Editorial, para que sea consciente del grave perjuicio que su decisión va a generar entre Distribuidores y Puntos de Venta.”

 

La contestación de Unidad Editorial a la Comisión Nacional de Vendedores de Prensa (que reproducimos a continuación) no ha convencido a nadie porque, por un lado, tal y como ha expresado ANDP en su escrito, actualmente “estamos trabajando en un proyecto conjunto para la modernización y sostenimiento de la red de distribución y venta de publicaciones impresas en España” y además esta es una decisión que en ningún caso beneficia al punto de venta: