El Gobierno extiende hasta el 30 de septiembre varias medidas aplicadas en el denominado “escudo social”, puesto en marcha durante la fase más aguda de la crisis desatada por la pandemia del coronavirus.

Si las condiciones del acceso a las ayudas de este “escudo social” se mantienen como hasta ahora, los autónomos en situación de vulnerabilidad tampoco podrán acceder a ellas a pesar de su prórroga.

Los requisitos que se exige a los solicitantes autónomos para acreditar su condición en situación de vulnerabilidad incluyen, entre otros, un certificado emitido por la Agencia Tributaria de cese de actividad, o lo que es lo mismo, que para poder acceder un autónomo a la gran mayoría de las ayudas de carácter social, debemos presentar la acreditación de la baja real, ordinaria y censal, es decir nos obligan a cerrar nuestros negocios para acceder a la prestación.

Los autónomos esperamos que se rectifique este condicionante porque la decisión afectaría directamente a los trabajadores autónomos que han reactivado su negocio y que están teniendo serias dificultades para sacarlo adelante.

Hasta el momento continuará hasta finales de septiembre la conocida como “moratoria hipotecaria” sobre la vivienda habitual, los inmuebles afectos a actividades económicas y las viviendas destinadas al alquiler.

También se prolonga la moratoria sobre créditos sin garantía hipotecaria y los créditos al consumo.

Hasta el próximo 30 de septiembre podrán prorrogarse los contratos de arrendamiento de las viviendas habituales, ampliándose la garantía de suministros de agua y energía para consumidores domésticos hasta esa misma fecha.

Precisamente el bono eléctrico es una medida muy demandada por el colectivo autónomo. Según los datos del Ministerio de Transición Ecológica, aproximadamente 11.496 trabajadores por cuenta propia habrían solicitado estas ayudas durante el confinamiento y solo la mitad lo habrían recibido ya, el resto está a la espera de una respuesta.

Queda todavía pendiente saber si los autónomos vamos a poder acceder a la extensión del total o parcial de esta prolongación del “escudo social”. Todo dependerá del criterio que se imponga de “autónomos en situación de vulnerabilidad y si mantienen la condición de presentar la baja censal de la baja de actividad de nuestro negocio.