Desde las asociaciones de autónomos están negociando con el gobierno el inicio a partir del 30 de septiembre (plazo en el que finalizan las ayudas por cese de actividad) de un nuevo proceso de cese de actividad,  así como la prórroga automática de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) “para todos los sectores”.

Es evidente que si no se prorrogan los ERTE para todos los sectores, en octubre comenzaremos a ver ERES de pequeñas y medianas empresas.

También consideran necesaria la suspensión en estos momentos de tasas e impuestos, ante una situación donde algo más del 24 por 100 de los pequeños comercios se plantea cerrar antes de final de año, según una encuesta realizada por la organización de autónomos UPTA a más de un millar de pequeños negocios en todo el territorio nacional. Esto supondría la desaparición de unos 160.000 establecimientos, casi el doble de los que se han dado de baja en el último lustro.

Exigen desde las asociaciones de autónomos que se establezcan medidas excepcionales como la rebaja del IVA a determinados subsectores, articular planes de incentivación al consumo, impulsar la digitalización del sector y mejorar la formación y cualificación profesional.

Los rebrotes y confinamientos que están llevándose a cabo en nuestro territorio hacen que la situación sea cada día más difícil.

El cierre de miles de pequeñas empresas y de autónomos supone para el estado una pérdida importante a nivel recaudatorio, además de un aumento considerable de empleos que a fecha de hoy están en el aire.

La próxima semana será crucial para los autónomos, de los acuerdos que se adopten dependen muchos pequeños negocios.