En estos tiempos en los que nos movemos a través de las redes hay muchas organizaciones interesadas en conocer nuestros datos, claves, etc.

Hemos de tener mucho cuidado cuando recibamos un correo electrónico, algún mensaje e incluso una simple llamada telefónica.

En estas operaciones fraudulentas normalmente pretenden suplantar a un banco, a una empresa de servicios o a un organismo oficial.

Los intentos de estafa que llevan a cabo a través de correo electrónico tienen algunas características comunes, a las que debemos estar muy atentos cuando los recibamos. Los ciberdelincuentes confían en el hecho de que a simple vista estos correos electrónicos falsos parecen ser legítimos y además añaden presión indicándonos la urgencia con la que debemos realizar una determinada acción, por lo que en ocasiones podemos acabar clicando sin recapacitar lo suficiente.

Es importante mantener nuestro software actualizado: navegador, antivirus y el sistema operativo de tu ordenador.

Si tienes sospechas de algún correo electrónico recibido, es importante no responder, reenvíalo a la compañía que se ha dirigido a ti, escribiendo su dirección, pero nunca dando a “responder”, o ponte en contacto con ellos a través de otra vía (teléfono, correo ordinario, etc.)

También pueden remitirnos un correo electrónico con nuestro nombre de pila e incluso informándonos de algún tema que saben que nos interesa porque previamente han analizado nuestro perfil en internet e incluso el remitente puede pretender suplantar a alguna persona que conocemos.

A través de los canales de SMS, whatsapp, Facebook o telegram, también pueden dirigirse a nosotros y hay que pensar dos veces antes de clicar cualquier enlace o fichero que nos remitan.

Los estafadores pueden llamarte directamente por teléfono presentándose como representantes de una compañía, después pueden pedirte tu correo electrónico para que cliques en links o instalarte aplicaciones que les proporcionan acceso remoto.

Otro supuesto es que pueden llamarte por teléfono indicándote que son tu banco o tu marca de tarjetas de crédito, avisándote de que han detectado un fraude y que debes proporcionarles por teléfono credenciales o códigos para firmar o anular operaciones con urgencia; en estos casos cuelga la llamada sin más y avisa a tu banco del incidente.

TODA PRECAUCIÓN ES POCA.