El número 34, correspondiente a este mes de febrero, ya está disponible. Este número es, como ya adelantamos en la primera información de elkiosco.info, el último; esto es, ya no habrá, por decisión de la Junta Directiva de la APVPVP, más órganos de expresión que las páginas institucional (www.apvpvp.com) e informativa (www.elkiosco.info) en la red internet.
Aparece con cierto retraso debido, fundamentalmente, a la pretensión de recoger en sus páginas, tanto la asamblea extraordinaria de la Asociación, celebrada el pasado 16 de enero, como el cierre y concentración del día 30 del mismo mes.
El tema dominante, como no podía ser de otra manera, lo constituye la «Ley antitabaco», que entró en vigor el primer día del año, y la dura oposición que ha generado en los quiosqueros que, desde el primer momento, la percibieron como una seria amenaza al sector y a sus economías particulares. En ese sentido, aparece en la pág. 5 un artículo de Ana Valle, nuestra presidenta, que reflexiona sobre las incongruencia —felizmente salvada— que suponía la negativa a los quiosqueros y la tolerancia a bares y restaurantes, así como la petición razonada de CONADIPE —pág. 9— para que dicha Ley fuera revisada por el Gobierno de la nación, como así sucedió, afortunadamente, el pasado día 10 de febrero.
Cuatro páginas —de la 11 a la 14— le dedica «El kiosco» tanto a la citada asamblea general como a las movilizaciones del día 30, con amplias crónicas y abundante material gráfico. Las páginas 21 y 23, por su parte, recogen noticias de cómo fueron las manifestaciones —y sus repercusión— en otros puntos de España.
Dedica dos páginas —la 6 y 7— a la carta que Rita Barberá dirigió a la Asociación, con el telón de fondo de la aplicación de la Ordenanza municipal que vigila la llamada «prensa gratuita», así como a la carta de contestación de Ana Valle en la que, además, invita a la alcaldesa de Valencia a la cena anual de los quiosqueros valencianos.
A modo de despedida, las págs. 16, 17 y 19 realizan un exhaustivo análisis, uno por uno, de todos los números de «El kiosco» de papel que han jalonado con su presencia un dilatado período de tiempo que va, desde mayo de 1997, mes en el que aparece el número inicial, hasta este mes de febrero, cuando ha aparecido el número 34 y último.
En un sentido editorial —pág. 3— la redacción de «El kiosco» agradece «a todos cuantos han colaborado en sus páginas y han contribuido a sacar a la luz este pequeño, pero entrañable, medio de comunicación». Termina dicho editorial con un «Hasta siempre». Desaparece «El kiosco» de papel, sí, pero su espíritu no muere, porque tiene su continuidad asegurada.