Los trabajadores autónomos del sector comercio se encuentran entre los más vigilados por la Agencia Tributaria debido a los pagos en efectivo.

Normalmente, las acciones se centran sobre aquellas actividades que habitualmente se relacionan con el consumidor final. Ya que, en muchos casos, la información contable que suministran a la Agencia Tributaria no coincide. Es decir, no aparece el uso del dinero en efectivo en su contabilidad, sólo los ingresos de las transacciones hechas con tarjeta. Son comportamientos y movimientos económicos que suelen llamar la atención del inspector y que, según qué tipo de actividades, suelen ser motivo de visita

Los límites al uso de efectivo se redujeron a mediados de 2021 con la entrada en vigor de la Ley de la Lucha contra el Fraude de 2.500 a 1.000 euros el límite de uso de dinero en efectivo en aquellas operaciones en las que esté implicado un profesional.

Las multas a los profesionales que superen esos límites de uso de dinero en efectivo son del 25% de las cantidades que se hayan pagado con ese dinero en efectivo. Por ejemplo, si un profesional ha realizado una operación de 4.000 euros tendrá que pagar 1.000 euros de multa.

La Agencia Tributaria explica que una de sus principales líneas de actuación en 2022 es prestar una “especial observancia del uso intensivo de efectivo como único medio de pago o su utilización por encima de las limitaciones cuantitativas legalmente establecidas”. El argumento que da Hacienda es que “el control del dinero abonado en efectivo en el marco de las transacciones económicas suele estar muy vinculado con la economía sumergida”.

Las inspecciones de hacienda se encuentran con casos en los que los establecimientos solo aceptan efectivo debido a que no tienen instalados datáfonos por las altas comisiones bancarias.

Los inspectores de hacienda investigan la vida del autónomo, sus vehículos e incluso sus vacaciones

Ante este tipo de situaciones los inspectores analizan detrás de la actividad, como por ejemplo la compra de productos e incluso van más allá, es decir estudian la vida personal del autónomo, su estilo de vida, los vehículos que posee, las vacaciones, las compras con tarjetas de crédito y un sinfín de detalles para comprobar que el autónomo dice la verdad en cuanto a sus ingresos.