Este fin de semana se ha colmado la gota del vaso de los puntos de venta. Tras semanas de quejas de distintas Asociaciones de Vendedores de prensa de este país ante los atropellos de algunos editores, el domingo, de forma mayoritaria, coincidiendo con la salida a venta del coleccionable de la editorial Salvat, que publicó El Mundo y Marca “Construir el mítico Seat 600 D” los quioscos comenzaron a cumplir lo que han venido avisando durante mucho tiempo a editores y a sus propios clientes: no sacar a la venta ningún coleccionable cuya suscripción aleje al cliente de su comercio.

Tanto la editorial Salvat como el periódico El Mundo se han puesto en contacto con la Comisión Nacional y han comunicado la retirada de los cupones de suscripción de las entregas 2 y 3 de su último lanzamiento “Construir el mítico Seat 600 D” y el punto de venta se pregunta por el resto de entregas.

La editorial Salvat se ha comprometido a reunirse en breve con la Comisión Nacional, órgano que representa a la gran mayoría de Asociaciones de España, para tratar sobre el tema de suscripciones y coleccionables, no sobre los números 2 y 3 de este último lanzamiento, sino del tándem editores-quioscos.

Este es un asunto demasiado alargado en el tiempo, demasiado tratado en cada una de las reuniones y demasiado obviado por muchos editores.

Una de las definiciones del término “incongruencia” lo describe como aquello que se dice o hace y que carece de sentido o coherencia. También se refiere a lo que es contradictorio e ilógico. … Entre los sinónimos que se pueden emplear entorno a este término son: incoherencia, contradictorio, absurdo, desproporción y contrasentido.

De una vez por todas el punto de venta no está dispuesto a continuar con este” contrasentido” de poner a la venta un producto en “nuestra casa” que invita al cliente a comprarlo en otro sitio…. Vamos de locos.

Pero las editoriales, no contentas con invitar al cliente a ir a otro sitio, además de una serie de descuentos por haberse ido les ofrece un regalo adicional.

Estamos locos ¿o qué?