Son tantos los varapalos que el sector de la venta de prensa en España ha acumulado durante los últimos años, que una noticia agradable, cuando viene, es magníficamente recibida por los profesionales.
La Junta Electoral andaluza tuvo a bien excluir, el pasado domingo 18 de febrero, a algunos colectivos sociales de formar parte de la obligación de integrar una mesa electoral en el referéndum del nuevo Estatuto de Autonomía de Andalucía.
Dicho organismo entendió que los quiosqueros —como churreros, taxistas autónomos y dueños de bares— no necesitaban de excusa alguna, por entender que dichas profesiones cumplen una labor social de singular importancia, que en los festivos es especialmente intensa.
No es una noticia para tirar cohetes, desde luego, pero al menos nos queda el consuelo de que hay gentes en la administración pública que no solamente no nos tienen “enfilados”, sino que además demuestran una nada desdeñable consideración para con nosotros.
Ahora sólo falta que sus colegas valencianos los imiten. ¿Será posible?





