El Real Decreto-Ley 2/2006, de 10 de febrero, que modificaba Ley 28/2005, de 26 de diciembre, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco, más conocida como «Ley antitabaco», contenía ?y contiene? un garrafal error fruto de una pésima redacción que ha servido para introducir una mayor confusión, si cabía, en el exasperante «conflicto del tabaco».
Los quiosqueros, pese a la alegría inicial, no tardamos en darnos cuenta que ese error necesitaba una rectificación, de ahí las movilizaciones del pasado 28 de marzo y los contactos que se han mantenido con representantes de diversas fuerzas políticas.
Ayer, día 13, nos llegó una buena noticia de la mano del Grupo Mixto, que ha instado al Gobierno de Madrid, no sólo a desterrar todo tipo de confusionismo del citado Real-Decreto, sino a atender las demandas de los quiosqueros en el sentido de abrir la venta de tabaco a todos los establecimientos de venta de prensa, inclusive a aquellos situados en lugares donde no está permitido fumar.
A través de una proposición no de ley, la diputada del Bloque Nacionalista Gallego (BNG), Olaia Fernández Dávila pide «el mismo reconocimiento» a todos los quioscos de venta de prensa, «independientemente» de su ubicación, lo que supondría, caso de prosperar, no sólo la rectificación del antedicho error, sino la eliminación de cualquier discriminación de los puntos de venta a la hora de vender tabaco.
Al igual que hemos sostenido durante todo este tiempo, la diputada del BNG considera que hay un alto grado de «hipocresía» a la hora de justificar la defensa de la salud pública sobre la base de aspectos formales que no inciden «para nada» en la actitud del fumador mientras que, como sucede en el caso concreto de los quiosqueros, se ve perjudicada la «precaria» economía de este sector de trabajadores autónomos.
Ni qué decir tiene, que celebramos esta iniciativa y esperamos que cuaje para el bien de un gremio que, como el nuestro, está sufriendo innecesaria e injustificadamente un cúmulo de injusticias y errores absolutamente intolerable.