El comienzo de las restricciones a la movilidad, que por supuesto no serán las únicas restricciones que nos afecten directamente, han vuelto a dar un vuelco a la muy leve mejoría de la economía durante el pasado verano.

El nuevo estado de alarma de este país aprobado recientemente hasta el mes de mayo, el cierre total de la hostelería en algunas comunidades autónomas, los horarios de cierre por los toques de queda decretados y los confinamientos domiciliarios solicitados por algunas autonomías, no nos dejan ninguna duda acerca del desastre que tenemos encima autónomos, empresas y trabajadores, si todo esto no viene acompañado de un plan urgente de medidas económicas.

Un nuevo panorama desalentador, donde únicamente se ve como solución el cierre, el confinamiento, la restricción de movilidad de la población, en resumen, tenemos ante nosotros un invierno muy duro y con una inestabilidad emocional que arrastramos desde el pasado mes de febrero.

En la actualidad según la Asociación de Trabajadores Autónomos, un 84 por 100 de autónomos encuestados ha visto como su facturación con respecto al año anterior ha pasado a mínimos. De ellos, un 6,5 por 100 no está ingresando nada, mientras que un 58,9 por 100 ha experimentado una caída de ingresos superior al 60 por 100 con respecto al año anterior.

Cerca de 210.000 autónomos han tenido que cerrar ya sus negocios o actividades y aunque 6 de cada 10 continúan con sus negocios abiertos, aseguran que están funcionando al 50 por 100. Los ingresos son mínimos y los gastos son los mismos de antes de la crisis, con algún aumento que otro.

En resumen, esta segunda ola, como la denominan, está previsto que se lleve por delante medio millón de empleos y a 300.000 autónomos.

Las asociaciones de autónomos y en este caso concreto la Asociación de Trabajadores Autónomos, ha planteado unas medidas urgentes con el objetivo de salvar autónomos, empresas y empleos.

Entre estas medidas se encuentra prorrogar hasta el 31 de mayo del próximo año los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), así como las prestaciones para autónomos. También se solicita una moratoria en el pago de impuestos hasta el 30 de junio y la suspensión de cualquier incremento impositivo o la creación de nuevos impuestos; una ampliación de las líneas de liquidez ICO aumentando también un año más los periodos de carencia de amortización de capital.

Además, se solicita una bajada de las cotizaciones sociales y cuotas a los autónomos, así como un plan de ayudas al alquiler a todos aquellos a los que se les obligue al cierre total de su actividad y progresivo para quien sufra otras restricciones.