Al margen de antecedentes, desde el momento en que aparece la impresión masiva de noticias y anuncios comerciales, período que podríamos situar entre 1840 y 1914, surge la necesidad de que un agente físicamente lleve el periódico hasta el lector. En un principio el “vendedor de periódicos” hacía esta tarea de forma personal y ambulante. A medida que fueron aumentando las publicaciones y el número de páginas de éstas, van aumentando también considerablemente el número de lectores y el de capas sociales interesadas en la compra y lectura de la  prensa, creándose así la necesidad del kiosco de prensa, tal y como lo conocemos hoy.

Desde nuestra página queremos felicitar hoy a los vendedores de prensa que continúan al pie de sus negocios a pesar de los malos tiempos que hemos atravesado y de los inciertos que seguimos atravesando, porque no tenemos que olvidar que la “diversificación” y la “digitalización” están siendo dos de los pilares de la supervivencia del kiosco.

Respecto de la “diversificación”, en diferentes Ayuntamientos (desde luego muchos menos de los que nos gustaría) se ha ido modificando paulatinamente la regulación en la materia que abre la entrada de nuevos productos en los puntos de venta.

La “digitalización” tampoco está resultando fácil, hay muy pocas ayudas al respecto por parte de las entidades locales y autonómicas para poner al día a nuestros profesionales.

Nuestra más sincera felicitación a todos y a todas en el DÍA DEL VENDEDOR DE PRENSA.