En los últimos años más de 500 quioscos han cerrado en la provincia de Valencia, muchos barrios e incluso muchas pequeñas poblaciones se han quedado sin acceso a la prensa.

En algunas ciudades han cerrado más del 50% en los últimos años. Cuando el quiosquero se jubila, no hay relevo.

Con el declive y desaparición de los quioscos de barrio no solo desaparece un punto de venta, sino también el acceso a la publicación impresa

Se pierden, además, puestos de trabajos dedicados a un negocio muy duro, en el que se trabajan doce horas tras un mostrador siete días a la semana y que, en realidad, nunca ha sido el más lucrativo del mundo.

“El kiosco es importante. Porque, haga frío o calor, en cualquier tiempo o lugar, ellos son los que ponen en sus manos la noticia. Ellos, como nosotros, somos parte de una cadena que es un servicio público: el servicio de información de prensa”. Así lo manifiesta Vicent Molins, en un acertadísimo artículo en la revista Plaza.

El quiosco tiene un año complicado por delante, pocas ventas, jubilaciones y una reforma de las cotizaciones del autónomo que sigue en un cajón del Ministerio de turno.

En un artículo publicado recientemente en eldiario.es, en ventas, el periódico “El País”, líder de la prensa española, no alcanzó ni los 80.000 ejemplares diarios en 2019 y fue el único que superó la barrera de los 100.000 ejemplares de difusión diaria (venta en quiosco más suscripciones), con 110.331 ejemplares. En 2008, ya en periodo de crisis, el periódico madrileño logró una difusión media de 431.034 ejemplares al día, una cifra que supera en un 25% a la que hoy consiguen las cuatro primeras cabeceras juntas.

La caída de venta de las publicaciones periódicas en papel arrastra a los kioscos. El sector no está por conformarse y explora nuevos servicios, desde las Asociaciones de vendedores de Prensa de toda España e incluso desde la Comisión Nacional, máximo órgano representante de éstas, no cesan de estudiar otras posibilidades, otras formas de negocio.

La época que nos está tocando vivir es complicada, pero lo complicado no tiene porque ser imposible. Donde hay voluntad, hay un camino…