El Boletín Oficial del Estado publicó el pasado día 10 la Ley 11/2021 de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal que afectan a los autónomos.

A partir del pasado domingo los autónomos ya no podemos pagar más de 1.000 euros en efectivo a otros empresarios, estando obligados ahora a pagar prácticamente todas las transacciones mediante transferencias bancarias.

Según la normativa tributaria vigente, las infracciones se clasifican en tres: levesgraves y muy graves. En función de la gravedad del incumplimiento se aplicarán sanciones de entre el 50% (en el caso de las leves) y el 150% (muy graves) sobre el importe de la infracción, además de posibles recargos.

Ahora bien, la Administración ya ofrecía reducciones en las cuantías a los autónomos, tanto por pagar en plazo como por mostrarse de acuerdo con la multa y no recurrir.

El autónomo que asumiera el hecho que ha causado el trámite y aceptase la propuesta de imposición de sanción podía, hasta el pasado domingo, optar a reducciones:

  • Del 30% de la sanción si se está conforme con la liquidación original
  • Además, un 25% sobre la cantidad ya reducida anteriormente, si se ingresa la sanción en el plazo indicado

Sin embargo, y a partir de ahora:

  • Se mantendría el 30% de la sanción por conformidad
  • Pero se elevaría de un 25% a un 40% la reducción sobre la cantidad ya reducida anteriormente, si se ingresa la sanción en el plazo indicado

Esto significa que, hasta ahora, si Hacienda imponía una multa de 2.000 euros a un autónomo, este contribuyente podía reducirla a 1.400 euros en un primer momento por mostrarse conforme con ella, es decir, si no reclamaba. Luego, si pagaba en el plazo indicado, con la reducción del 25% sobre el importe ya reducido, la sanción se le quedaría en 1.050 euros.

A partir del pasado domingo, con la entrada en vigor de las nuevas reducciones recogidas en la Ley antifraude, el mismo autónomo con una sanción de 2.000 euros puede reducir la multa a los mismos 1.400 euros en un primer momento por conformidad, pero la reducción por pronto pago, que sería del 40% sobre el importe reducido, dejará la multa en 840 euros. Es decir, se beneficiará de 210 euros más de reducción. 

Por otro lado, la ley también indica que estas reducciones se podrán aplicar de forma retroactiva, es decir, “a las sanciones acordadas con anterioridad a su entrada en vigor, siempre que no hayan sido recurridas y no hayan adquirido firmeza. A estos efectos, la Administración Tributaria competente rectificará dichas sanciones”, recoge la norma.

También se reducen los recargos por pagar impuestos fuera de plazo de forma voluntaria. La nueva ley también modifica en su artículo decimotercero apartado 3 el sistema de recargos por extemporaneidad -pago fuera de plazo- estableciéndose un sistema de recargos crecientes del 1 por ciento por cada mes completo de retraso sin intereses de demora hasta que haya transcurrido el periodo de doce meses de retraso.

Hasta el pasado domingo, los contribuyentes que presentaran al Fisco sus declaraciones más allá de la fecha límite, tenían que abonar además de sus impuestos, un recargo del 5% sobre el importe que les salió a pagar en los primeros tres meses; un 10% entre el tercer y sexto mes y un 15% del sexto al doceavo. A partir del año, el recargo ya sería de un 20%.

Sin embargo, desde ahora, los recargos a los que se enfrentan los autónomos -sobre todo durante los primeros meses- son más bajos.

Concretamente, esta norma pretende “potenciar la regularización voluntaria por parte de los obligados”, y prevé que el recargo pase a ser del 1% desde el primer día que se supere la fecha límite y que se sume un 1% por cada mes de retraso.

Si la presentación de la autoliquidación o declaración se efectúa una vez transcurridos los 12 meses desde el término del plazo establecido para la presentación, el recargo será del 15% y excluirá las sanciones que hubieran podido exigirse. En estos casos, se cobrarán los intereses de demora por el período transcurrido desde el día siguiente al término de los 12 meses posteriores a la finalización del plazo establecido para la presentación hasta el momento en que la autoliquidación o declaración se haya presentado.

Los nuevos recargos pueden aplicarse de forma retroactiva. Concretamente, según la Ley, “será de aplicación a los recargos exigidos con anterioridad a su entrada en vigor, siempre que su aplicación resulte más favorable para el obligado tributario y el recargo no haya adquirido firmeza. La revisión de los recargos no firmes y la aplicación de la nueva normativa se realizarán por los órganos administrativos y jurisdiccionales que estén conociendo de las reclamaciones y recursos”.