Ayer conocimos, por fin, el texto íntegro del Real Decreto-Ley 2/2006, de 10 de febrero, por el que, aparte de modificarse los tipos impositivos del Impuesto sobre las Labores del Tabaco y establecer un margen transitorio complementario para los expendedores de tabaco y timbre, se modifica la Ley 28/2005, de 26 de diciembre, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco, más conocida como «Ley antitabaco».
En él podemos leer:
«La ley 28/2005, de 26 de diciembre, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco, sólo permite la venta de estos productos a través de la Red de Expendedurías de Tabaco y Timbre o de máquinas expendedoras, debidamente autorizadas, y ubicadas en determinados lugares.
En concreto, estas máquinas han de ubicarse en el interior de locales, centros o establecimientos en los que BOE núm. 36 sábado 11 febrero 2006 5437 no esté prohibido fumar, así como en los de hostelería o restauración en los que se permite habilitar zonas de fumadores, y en una localización que permita la vigilancia directa y permanente de su uso por parte del titular del local o de sus trabajadores.
Transcurrido ya algo más de un mes desde la entrada en vigor de la citada Ley se hace necesario, para evitar los perjuicios económicos que podrían producirse en el sector, sin merma de la salud pública de los ciudadanos, modificar el apartado b) del artículo 4 de la Ley 28/2005 para permitir a los quioscos de prensa, de forma limitada, la venta de productos del tabaco a través de máquina expendedora situada en su interior».
Las negritas son nuestras y abonan la tesis que ya adelantábamos ayer: que el Gobierno, al fin, ha sido sensible a las pérdidas económicas que el sector ha tenido durante estos cuarenta días de aplicación y de que, a medio plazo, de haber continuado la situación así, los quioscos habrían entrado en una crisis letal e irreversible.
Esta modificación, conviene subrayarlo, vendría a ratificar nuestra idea de que los quiosqueros, que hasta el 31 de diciembre de 2005 vendían legalmente tabaco en sus establecimientos, no son responsables de la «merma de la salud pública de los ciudadanos»; en cualquier caso, no son más responsables que estancos, bares, restaurantes y el propio Estado, que es quien autoriza en definitiva su venta como producto legal, y que lo de «tocarle la china» prohibicionista a los quiosqueros no dejaba de ser una injusticia y una afrenta ante la que no podíamos hacer otra cosa que rebelarnos.
El artículo 3º, que es el que realmente nos importa a los quiosqueros, reza así:
«Artículo tercero. Modificación de la Ley 28/2005, de 26 de diciembre, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco.
Se da nueva redacción al apartado b) del artículo 4 de la Ley 28/2005, de 26 de diciembre, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco, en los siguientes términos:
“b) Ubicación: las máquinas expendedoras de productos del tabaco sólo podrán ubicarse en el interior de quioscos de prensa situados en la vía pública o en el interior de locales, centros o establecimientos en los que no esté prohibido fumar, así como en aquéllos a los que se refieren las letras b), c) y d) del artículo 8.1 en una localización que permita la vigilancia directa y permanente de su uso por parte del titular del local o de sus trabajadores. No se podrán ubicar en las áreas anexas o de acceso previo a los locales, como son las zonas de cortavientos, porches, pórticos, pasillos de centros comerciales, vestíbulos, distribuidores, escaleras, soportales o lugares similares que puedan ser parte de un inmueble pero no constituyen propiamente el interior de éste”».
En la información de alcance que dábamos ayer, cuando aún no conocíamos en su integridad la nueva redacción de dicho apartado b) del artículo 4, nos hicimos eco de la preocupación de la directiva de la APVPVP sobre la situación en la que podrían quedar los quioscos de vía pública. Ayer, según ha podido saber elkiosco.info, hubo los primeros contactos entre la APVPVP y CONADIPE en dicho sentido. Sin embargo, una vez leído el texto, éste no deja lugar a dudas: los «quioscos de prensa situados en la vía pública» se beneficiarán de la modificación.
Este Real Decreto-Ley, que el/la internauta puede «bajarse» en formato «pdf», entró en vigor ayer, día 11, fecha de su publicación en el BOE.

[El Real Decreto-Ley 2/2006, de 10 de febrero, puede leerse en formato «pdf» en nuestra sección de «Legislación y documentos»]